Londres afronta durante los Juegos los riesgos de terrorismo islamista, delincuencia y disturbios

Picadilly Circus
Picadilly Circus

La delincuencia y episodios de desorden público similares a los disturbios del verano de 2011 en Reino Unido son las amenazas más probables para los Juegos Olímpicos de Londres, aunque los integristas islámicos y grupos derivados de Al Qaeda suponen un desafío cada vez mayor, dijo el miércoles un alto cargo británico.

Charles Farr, director general de la oficina de Seguridad y Terrorismo del Ministerio del Interior, dijo que, si bien el núcleo de liderazgo de Al Qaeda con base en el sur de Asia se había debilitado tras la muerte de Osama Bin Laden en 2011, la influencia de grupos simpatizantes iba en aumento.

En su informe sobre las tendencias mundiales de la lucha contra el terrorismo, Farr agregó que Al Qaeda sigue activa en Reino Unido y que el modelo de funcionamiento de los líderes del grupo era fomentar a los terroristas «solitarios» en reconocimiento de su propia incapacidad para ejercer el control operativo.

Pero en un pasaje sobre la seguridad en los Juegos, Farr agregó: «La amenaza más grave y más probable es la delincuencia y el desorden público».

Añadió que los desórdenes que prevén las autoridades podrían ser similares a los que se extendieron por las ciudades inglesas el año pasado. No dio más detalles.

Hasta 15.000 personas participaron en los peores disturbios de Inglaterra en décadas, que comenzaron en el centro de Londres cuando una protesta contra un mortal tiroteo policial de un sospechoso se tornó violenta.

El descontento se extendió a otras grandes ciudades como Manchester, Birmingham y Bristol, dejando un rastro de edificios incendiados y comercios saqueados a su paso. Cinco personas murieron en los disturbios.

El Coordinador de Seguridad Nacional de los Juegos Olímpicos de Reino Unido, Chris Allison, dijo en febrero al diario The Guardian que sería «muy difícil» si, durante los Juegos, se repitieran los desórdenes que se dieron en Londres el año pasado.

Allison fue citado diciendo que, si bien no parece haber gente que quisiera protestar contra los Juegos, podría haber algunos que quieran usar la cita olímpica como una forma de llamar la atención a su causa.

La policía insistió en que no tiene intención de prevenir ninguna manifestación legal fuera de las sedes de los Juegos Olímpicos.

Farr dijo que los Juegos ayudarán a aumentar la integración de la red de instituciones y servicios implicados en garantizar la seguridad y un punto importante era el transporte, particularmente el de Londres.

En 2005 un atentado contra la red de transportes de la capital británica dejó 52 muertos, un día después que la ciudad fuera elegida sede de los Juegos de este año.

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