Londres vive de espaldas a los Juegos

Después de dos semanas de dudas y críticas sobre el coste, la seguridad, los transportes o la meteorología, los británicos por fin viven la ‘eufori’a propia de la cercanía de la ceremonia de inauguración de los Juegos, que se celebrará el próximo 27 de julio. Eso sí, a su manera, porque los londinenses eufóricos, lo que se dice eufóricos, no están ni mucho menos. Quedan cinco días y en Londres hay demasiada normalidad lejos del parque Olímpico.

«Nos ha llevado 70 días» para que la antorcha olímpica llegue el viernes al estadio olímpico, despertando el entusiasmo de las multitudes, pero «ya está», el entusiasmo se ha instalado aquí y es «mayor que ganar el Tour de Francia», señaló el Sunday Times.

Las fotos de la antorcha olímpica y del héroe británico con el »maillot» amarillo (Bradley Wiggins ganará este domingo el Tour de Francia) han desatado la euforia de los medios de comunicación, después de meses de duras críticas al proyecto olímpico.

A principios de junio, los británicos ya habían impresionado al mundo con las muestras de afecto en el Jubileo de Isabel II (festejos por el 60ª aniversario de su reinado).

Ahora parece que incluso el tiempo se ha convertido en un aliado, y después de dos semanas de cielos oscuros, el sol ha brillado en Londres durante los últimos dos días.

Con un día claro, la antorcha olímpica comenzó la jornada en una de las »cestas» de la inmensa noria London Eye, en manos de la esquiadora más joven en alcanzar el Polo Sur, Amelia Hempleman-Adams, de 17 años.

Cada jornada, una multitud entusiasta saluda a la antorcha, que visitará los 33 distritos de la ciudad de Londres hasta el viernes, cuando finalice su recorrido en el estadio olímpico.

El sábado se alcanzó el récord, con 512.000 personas congregadas a su paso, señaló en la BBC el alcalde de la ciudad, Boris Johnson.

«Desafío a cualquiera que diga que estos Juegos no son positivos para la economía», explicó Johnson a la cadena de televisión.

Pero los británicos son escépticos y según un sondeo de YouGov publicado en el Sunday Times, solamente un 25% cree que la red de transportes soportará la afluencia de visitantes, pero, sin embargo, un 53% considera que los Juegos serán finalmente un éxito.

«A pesar de que molesten, hayamos sido cínicos y alérgicos a los Juegos, cuando se levante el telón del mayor espectáculo del mundo, sentiremos la emoción y el orgullo nacional», señaló en su editorial The Sunday Telegraph.

«El mundo sentirá que Londres superará a Pekín», mostró en un titular el Sunday Times.

El director artístico de la ceremonia de inauguración, el cineasta Danny Boyle, que ganó varios Oscars con su película Slumdog Millonnaire, se quiso distanciar de la grandilocuencia de la apertura de los Juegos de China.

«Contaremos la historia a través de personas reales», señaló. La primera escena tendrá como protagonista el campo inglés, con animales «reales», según se adelantó a los medios, pero el resto de la ceremonia está dando lugar a multitud de especulaciones en la prensa.

Sunday Times apuesta por «Mary Poppins descendiendo del cielo para salvar a los niños aterrorizados por Voldemort», el oscuro enemigo del mago Harry Potter en las novelas de JK Rowling.

El cineasta cuenta con un presupuesto de 27 millones de libras (34 millones de euros) para impresionar a los 60.000 espectadores que se darán cita en el estadio y a los millones de personas que seguirán la ceremonia de inauguración por televisión.