Natación: Shiwen Ye; ¿milagro, entrenamiento o trampa?

 

Shiwen Ye es la sensación de la piscina olímpica. La china, a sus 16 años, acumula medallas y elogios. Pero no todos se han quedado con la boca abierta. Alguno la ha abierto para sembrar dudas acerca del rendimiento en la piscina de la nadadora china.

«Una joven irlandesa también asombró en los Juegos de Atlanta 96». Se refería John Leonard, entrenador estadounidense de natación, a Michelle de Bruin, una nadadora que dos años después fue sancionada con cuatro años por una práctica continuada de dopaje. «Son reminiscencias de las alemanas orientales de los ochenta» continúa Leonard. Nadie fuera del combinado chino se cree la exhibición de Shiwen Ye en los Juegos de Londres 2012.

Poco después de estas palabras, que corrieron como la pólvora porque era algo pensado por muchos y callado por todos, el Comité  Olímpico estadounidense se desmarcó de estas declaraciones, realizadas a título personal.

Ateniéndose a los controles anti-doping, de momento Shiwen Ye está limpia. Para los aficionados es un nuevo mito olímpico. Para sus rivales, un producto de laboratorio. Para su equipo, un auténtico fenómeno de la naturaleza, e insisten: «No hay dopaje alguno, el equipo chino tiene unas políticas antidopaje muy estrictas».

Lo cierto es que Shiwen Ye asombró al mundo en la final de 400 estilos, no sólo por el oro y por estratosférica marca con la que batió el récord del mundo, sino por sus últimos 50 metros, en los que fue más rápido incluso que Ryan Lochte en la misma prueba, sólo tres centésimas más lenta si se cuentan los últimos 100. ¿Es demasiado buena?

Dos días después, la propia nadadora china batía el récord olímpico de los 200 metros estilos en las semifinales, lo que hace prever otra plusmarca mundial en la final, cuando esté más exigida. Todos la mirarán con Lupa porque, como dice Leonard, «cuando llevas un tiempo en esto, sabes cuando algo no es normal. Unos dicen, ‘bueno, tiene 16 años, y a esas edad suceden cosas asombrosas’. Y yo digo: bueno, sí, pero no tan asombrosas. Lo siento».

El tiempo lo dirá, aunque de momento por si acaso el COI ya ha advertido que no hay ninguna sospecha en los controles a la china.

Imagen; LOCOG